La ruta del reciclaje industrial - Chatarra ferrosa


En el reciclaje industrial, cuando se separan los desechos en la disposición final, se encuentran los desechos reciclables y los no reciclables. En los primeros se disponen los desechos comercializables y los no comercializables. Las empresas de reciclaje industrial se dedican al reciclaje de ambos productos, sin embargo, los desechos comercializables son los que les traen más beneficios económicos.

Dentro de los desechos comercializables se encuentran las chatarras de distinto origen: fierro, aluminio, cobre, bronce, papel, cartón, entre otros. Y dentro de los no comercializables se encuentran los neumáticos, derivados de petróleo, maderas, algunos polímeros y pilas pequeñas. Si bien los desechos no comercializables no traen un beneficio económico tan importante como los comercializables es de suma importancia reciclarlos, ya que así tendrán un fin más limpio y que no afecte a mayor escala el planeta.



En el origen de las chatarras comercializables, el 99% corresponde a chatarra industrial y el 1% corresponde a chatarras domiciliarias. Como las chatarras de domicilio son casi irrelevantes a la recolección final de desechos, las vías de recolección se hacen principalmente a través de carros o triciclos, los cuales son manejados por pequeños recolectores, quienes venden lo recolectado a empresas más grandes. En cambio, la recolección de desechos industriales se hace a través de camionetas o camiones, ya que pueden cargar y transportar un mayor volumen. Este último punto es de gran importancia porque entre más se recolecte, más ganancia financiera tiene la empresa, debido principalmente a que luego se vende en relación al volumen y peso de lo obtenido.

En el caso de la chatarra ferrosa en la recolección domiciliaria, ésta tiene origen en productos domésticos como microondas, refrigeradores, lavadoras, hornos, entre otros. Y en el caso industrial tiene como fuentes de abastecimiento metalurgias, bancos, laboratorios, supermercados, es decir, cualquier empresa o industria que le proporcione material que ya no usan y con el cual estas empresas de reciclaje sí pueden trabajar.

Una vez recolectados los desechos se procede al proceso de selección de material, para luego reciclar lo necesario. Con la chatarra ferrosa una vez seleccionado el fierro u otro tipo de metal que se quiere reciclar, se procede a fundir el material para obtener un nuevo producto.

Así, por lo general empresas pequeñas o medianas venden a empresas más grandes, las cuales se encargan de hacer el proceso más laborioso para luego comercializar los productos obtenidos a nivel nacional o internacional.
Fuentes: 
-Entrevista a Nelson Rojas, gerente de GG Reciclajes.
                                                                                                     
17 de abril
MACARENA ESCUTI
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    

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