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Leonardo Curotto y Reciclajes Industriales S.A


     Leonardo Curotto, biólogo ambiental que trabaja como subgerente de procesos en Reciclajes Industriales S.A cuenta que la empresa de reciclaje trabaja exclusivamente con desechos industriales: 
Compost
<<Así, recibimos sólo residuos orgánicos, que son básicamente restos de comida sobras del proceso de elaboración de alimentos, de árboles y plantas de agroindustrias>>, asegura Leonardo.
     Una de las razones por la cual Reciclajes Industriales S.A no trabaja con residuos domiciliarios es porque los volúmenes al ser tan bajos en este último, no son atractivos económicamente para la empresa ya que no representan una buena rentabilidad. Esto se debe a que esta empresa cobra por tratar estos desechos: <<Se reciben y se les aplica cierto tipo de tecnología en este caso biotecnologíaobteniéndose un producto>>.
     Otra de las diferencias entre reciclaje industrial y domiciliar respecto a los volúmenes, es el modo de cobro de éstos. Los volúmenes residuales que reciben las empresas de carácter domiciliar, son cobrados a la gente a través de contribuciones, en cambio las empresas que retiran los residuos provenientes de las industrias, se relacionan directamente con éstas cobrándoles según lo que se les entregue, sus condiciones, formato y cantidades. 

Trabajando como pionetas


Jueves 31 de Junio, en el punto limpio del Parque Los Domínicos nos encontramos con Pablo, actualmente un cuidador de autos del parque. Al preguntarle por el sistema de uso de los puntos limpios –específicamente el de Los Domínicos–, nos contó que había estado trabajando como pioneta –recolector– de un camión de basura durante 14 años.
Pablo dice que en este trabajo se puede ver de todo, afirmación que nos ejemplificó con un caso en el cual encontró entre la basura un feto humano. “Y ¿para qué ponen esas caras?, si ustedes preguntaron” nos dijo seriamente el ex pioneta.
Entre anécdota y anécdota le contamos sobre nuestro proyecto de travesía y ni si quiera hubo que preguntarle y ya teníamos fecha para nuestro recorrido con un camión de basura. Era el martes 5 de junio.
Martes 5 de junio, 8 am. de la mañana en el Parque Los Domínicos. Nos encontramos con Pablo en el sector donde se juega ajedrez. Apenas nos encontramos partimos en busca de nuestro camión.
Al encontrarlo, Pablo le comentó tanto a los pionetas como al conductor del camión sobre nuestro proyecto, por qué estábamos ahí y lo que queríamos hacer. Ninguno se resistió y nos recibieron muy bien. En un inicio nos dijeron “Ya, súbanse al camión”, como si hubiésemos ido a pasear o a jugar. Al momento de explicarles que pretendíamos recoger/trabajar a la par con ellos parecían algo impresionados y escépticos.
Pasamos por distintas calles corriendo o colgadas tras el camión. Aquí los pasos son principalmente: subirse al camión, andar, bajarse, correr hacia la basura, agarrarla, tirarla dentro del camión, subirse de nuevo, bajarse, correr hacia la basura, y así sucesivamente. 
Si bien estos pasos de recolección de basura eran constantes, en ciertas ocasiones, cuando habían basureros muy pesado y grandes, se arrastraban hacia el camión, el cual tenía una especie de gancho en la parte de atrás y dependiendo del porte del bote de basura se enganchaban dos o tres, y luego el mismo camión los levantaba y tiraba la basura dentro.
Cuando ya había la suficiente cantidad de basura dentro del camión, movían unas palancas que se encontraban en el lado derecho de la parte trasera del camión, las cuales manejaban la pala interna que éste tenía. Esta pala agarraba toda la basura que ahí se encontraba y la aplastaba comprimiéndola con una fuerza impresionante. Cuando se hacía este proceso, era importante mantenerse lejos de la parte trasera del camión, ya que esta pala al hacer tanta presión, de repente saltaba un jugo llamado precolado que es la mezcla de todos los líquidos de la basura que se tira al camión.
El trabajo si bien es entretenido, es bastante duro. A veces nosotros, la gente externa a él lo ve simplemente como un grupo de personas que se pasean en camión, retiran las bolsas que dejamos afuera de nuestras casas y listo. Pero detrás de eso hay todo un trabajo en equipo, hay riesgos que ellos deben tomar –perros callejeros que los puedan morder, basura peligrosa como vidrios, latas, exposición a infecciones, entre otros– .
Además, hay que agregar que hay dos tipos de recorridos, los diurnos y los nocturnos. En el primero son tres los pionetas más el conductor los que trabajan, y en el segundo son dos pionetas y el conductor, por lo que el trabajo durante la noche se hace más pesado y peligroso, ya que se encuentran más expuestos a robos, asaltos, en fin, a todo tipo de agresión, junto que la falta de visibilidad al momento de correr y recoger la basura.
Cuando el camión de basura ya estaba lo suficientemente lleno, y no entraba más basura en el, nos avisaron que irían a depositar la basura a KDM. Los seguimos en auto hasta allá –Qulicura–. Llegando al lugar nos encontramos con camiones de basura pertenecientes a muchas comunas, en ese momento vimos como mínimo unas 10 comunas escritas en los laterales de los camiones.
Intentamos entrar siguiendo al camión, pero en la puerta nos pararon y nos preguntaron por nuestro permiso de ingreso, no lo teníamos. Fuimos a estacionar el auto, nos bajamos y fuimos a ver si es que existía la posibilidad de poder entrar con el camión de basura y ver cómo ésta se depositaba. Tras unos 15 minutos de espera nos dijeron que lamentablemente no se podía entrar sin previo aviso, pero que mandáramos un mail preguntando cuándo podíamos ir.
Finalmente les contamos a nuestros compañeros pionetas que no nos habían dejado entrar, así que por el momento nuestro recorrido llegaba hasta ahí no más. Nos despedimos y nos deseamos suerte.
Se mandó el mail el mismo día, y la respuesta: el jueves 7 de junio podríamos entrar y terminar nuestro recorrido.

Por Natalia de la Puente

Los Puntos Limpios de Santiago Oriente

 Como parte de nuestra travesía abarcamos uno de los destinos de los residuos domicilarios, los puntos limpios, que a su vez envían estos residuos a fundaciones y empresas recicladoras, dándole un nuevo uso.
Los puntos de reciclaje más grandes y completos suelen ser los del oriente de la capital. Junto con los basureros básicos de papel, plástico y aluminio, destaca que en varios de ellos hay puntos para reciclar computadores y electrodomésticos, elementos sumamente difíciles de reutilizar. Aquí les dejamos algunos de los más emblemáticos:

Los  Dominicos (Las Condes):



En la plaza de Los domínicos se encuentran, cuatro contenedores o basureros grandes, en los cuales se pueden reciclar 4 tipos de materiales. Botellas de vidrio, plásticos, tetrapack y papel o cartón.
Los vecinos, suelen reciclar pero en menor cantidad que como lo hacen los que viven cerca del punto verde ubicado en el Parque Araucano.